CYBconsultoría

Business Management Consulting

La industria alimentaria pretende actuar como sanitarios

No es ninguna novedad que hoy en día vivimos en una sociedad donde el consumo prima por encima de otras muchas cosas. Las grandes industrias, incluyendo la industria alimentaria, trabajan cada día para atraer a más consumidores, incluso utilizando técnicas poco éticas en algunos casos.

Si nos detenemos a observar los productos que encontramos en un supermercado llegamos a la conclusión de que la industria alimentaria pretende acercarse a la industria sanitaria vendiendo “medicamentos”.

Hoy en C&B Consultoría nos queremos detener en esta cuestión para analizar en mayor profundidad esta situación y las posibles consecuencias que tiene.

La industria alimentaria y la venta de productos “milagro”

Seguro que te resulta familiar ver en tu supermercado habitual productos como un agua mineral que adelgaza, un yogur que fortalece el sistema inmune, chocolatinas que previenen la diabetes y un largo etcétera.

Sin embargo, ninguno de esos productos es un medicamento, no se han demostrado sus efectos con ensayos clínicos, y aún así triunfan entre la sociedad.

Basta que en una etiqueta aparezca la palabra “bio” o “natural” para que muchos consumidores caigan en las redes. Y es que la industria alimentaria lo tiene claro: no van a dejar a todos esos consumidores potenciales en los mercados de agricultura ecológica. Y así, de pronto, los supermercados no venden comida, venden salud.

El aceite de coco, uno de los muchos ejemplos del mercado actual

La epidemióloga Karin Michels, de la Universidad de Harvard, ha desmontado uno de los productos que más fama tiene actualmente: el aceite de coco.

Directamente lo ha calificado como “veneno puro” y “uno de los peores alimentos que se pueden usar”. Eso sí, en esta ocasión, lo ha defendido con bases científicos y hechos probados. Como por ejemplo, que el aceite de coco, pese a ser vegetal, contiene más ácidos grasos saturados que la peor de las grasas animales, por lo que es fatal para las arterias.

Además, ha defendido que, como en otros muchos productos que se venden, las virtudes del aceite de coco no están respaldadas por ningún estudio científico.

 

Share